Te acostumbras a ser uno,es complicado pero día a día vas aprendiendo a vivir contigo mismo, de hecho la vida es tan larga para que nos dé tiempo a conocernos y a ser todo lo auténticos que podamos.
Cuando atraviesas ese proceso diario vas sintiéndote solo,
qué absurdo, nunca estamos solos, estamos yo y yo misma, o tú y tú mismo, cómo mínimo somos dos, y en el caso de ser dos ya seríamos cuatro.
Entonces llega un momento en que te paras a pensar si realmente te sentías solo, y ahora ya no piensas lo mismo, aunque seamos 4, 8 ó 25, siendo uno ya eres dos por lo que te acompañas siempre a ti mismo.
Me encontraba en estas disertaciones cuando llegué a este lugar de Espiralia y de repente ya no estaba sola (ver AE-001) podía sentir que ya éramos tres.......
Si todavía no has visitado Espiralia espero que este atardecer pueda convencerte.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home