Las cosas se ponen a veces de tal manera que nos impiden contemplar todos los colores del espectro, la temperatura de nuestros sentimientos cegados por la ira hacen que percibamos todo con un sólo color: el rojo.
El color más importante, el de la pasión, el que nos da calor o el que nos avisa cuando estamos a punto de cometer un error.
A pesar de ser un color básico y excepcional, debemos siempre tener en cuenta que no puede comerse a los otros, debemos defender a los otros, los que representan la bondad, la alegría, la paz, la naturaleza, son igualmente importantes y nos permiten sentir muchas otras cosas. Es tan complicado lograr un equilibrio, necesitamos conocer el mal para entender el bien, sin saber lo que es el día no podemos entender la noche, nos han convencido de que la virtud es el punto medio.
No te lo creas, en realidad la virtud está en el punto rojo.
Etiquetas: Andrea Escorzo 20cm x 30 cm
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