El refugio
Paralizada, sentía que mis manos no eran mías, no me conocía, las sentía como garras que me apretaban las muñecas, las piernas me pesaban tanto, tanto...
No sé cuanto tiempo estuve así, era yo, pero no lo sentía, mientras alguien respiraba por mí, yo empecé a luchar por recuperar el control, empecé a viajar, las nubes pasaban veloces ante mis ojos, una sensación de vértigo me llenaba, pero empezaba a verme más yo, mis manos poco a poco volvieron a ser finas y delicadas, mi cuerpo dejaba de pesar tanto.
Un montaña volcánica apareció ante mis ojos, en un parpadeo me vi allí, el refugio de la montaña me inspiraba toda la paz que yo buscaba, las paredes amenazantes habían caído y un sol abrasador cargaba las baterías que durante tanto tiempo se habían ido marchitando, de repente lo sentí, ese era mi sitio ya no sentía miedo
Etiquetas: Andrea Escorzo 20cm x 30 cm

